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Centro Pediátrico y de la Familia

Centro Pediátrico y de la Familia

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Francisco Portela 534, B1832 Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Cardiólogo Centro médico Cirujano Dentista Hospital Kinesiólogo Médico Ortodoncista Pediatra Radiólogo
7.2 (233 reseñas)

Centro Pediátrico y de la Familia es un establecimiento de salud ambulatoria orientado a niños y adultos que ofrece, entre otros servicios, atención médica general, especialidades clínicas y un área de odontología pensada para toda la familia. Su objetivo declarado es combinar calidad técnica con un trato humano, algo que los pacientes valoran de forma diversa según la experiencia individual que han tenido en el centro.

Fundado en 1985 por los doctores Jordán Eduardo y Vadillo Martínez, el centro acumula una trayectoria extensa en la zona y se ha consolidado como referencia para consultas pediátricas, controles de rutina y seguimientos de patologías crónicas en niños. A lo largo de los años fue incorporando nuevas especialidades, entre ellas dentista infantil, dermatología y diferentes áreas de clínica médica, lo que permite resolver muchas necesidades de salud en un único lugar.

Uno de los puntos más destacados por las familias es la posibilidad de atenderse varias generaciones en un mismo espacio: padres, hijos y, en algunos casos, abuelos, eligen el centro para controles pediátricos, consultas generales y tratamientos de salud bucal. Esto facilita la organización de turnos y ofrece cierta continuidad en la historia clínica del grupo familiar, algo especialmente valorado cuando se trata de niños que requieren controles frecuentes.

Servicios médicos y área odontológica

Centro Pediátrico y de la Familia ofrece una amplia variedad de especialidades, entre las que se destacan pediatría, clínica médica, dermatología, oftalmología y diferentes disciplinas relacionadas con la salud familiar. Dentro de los servicios vinculados con la boca, cuenta con un sector de odontología que atiende tanto a niños como a adultos, ofreciendo desde controles preventivos hasta tratamientos más complejos, de acuerdo con la derivación profesional correspondiente.

La propuesta en odontología para niños se orienta a la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento de caries, traumatismos y alteraciones del desarrollo dental, buscando generar hábitos saludables desde edades tempranas. En su comunicación institucional se hace hincapié en la importancia de una boca sana como parte de la salud general, destacando la educación en higiene oral como una herramienta clave para evitar problemas futuros.

Para los adultos, la presencia de odontólogos generalistas y profesionales de distintas subespecialidades, como ortodoncia o endodoncia en la red, permite abordar casos que van desde la corrección de la mordida hasta tratamientos de conducto o reposición de piezas, según corresponda. El hecho de que el centro forme parte de una red vinculada a una obra social y a servicios de teleconsulta facilita el acceso a turnos y la continuidad de los tratamientos, aunque no todas las experiencias con la gestión de turnos resultan positivas.

Experiencias positivas de los pacientes

Entre las valoraciones favorables se repiten comentarios sobre algunos profesionales que generan mucha confianza, en particular pediatras que se toman el tiempo de escuchar, responder dudas y acompañar a las familias en los controles de los niños. Pacientes que llevan años asistiendo al lugar mencionan sentirse contenidos y bien orientados, tanto en consultas pediátricas como en otras especialidades, valorando la continuidad del vínculo y el seguimiento a lo largo del crecimiento de sus hijos.

En el ámbito de la atención infantil, varias familias destacan a médicos que demuestran empatía, paciencia y claridad al explicar diagnósticos y tratamientos. Esta forma de trabajo influye directamente en cómo los niños viven la visita al médico, reduciendo el miedo y favoreciendo la adherencia a las indicaciones, lo que repercute también en el cuidado de la salud dental cuando el pediatra deriva al especialista adecuado o refuerza pautas de higiene bucal desde la primera infancia.

Otro aspecto valorado es la posibilidad de encontrar en un solo lugar diversas especialidades, incluyendo odontología, lo que evita desplazamientos entre consultorios dispersos. Esta integración de servicios facilita que un niño pueda, por ejemplo, asistir en el mismo día a su control pediátrico y a una consulta con el odontopediatra, optimizando el tiempo de las familias y permitiendo que la información clínica circule con mayor fluidez dentro del equipo de salud.

Aspectos a mejorar en la atención

Junto con los comentarios positivos, también aparecen críticas que ayudan a tener una visión más equilibrada del centro. Algunos usuarios relatan experiencias de desorganización en la gestión de turnos, especialmente cuando se combinan llamados telefónicos con derivaciones a mensajería instantánea para confirmar citas. En ciertos casos, la información sobre si un profesional atiende o no por una cobertura específica no habría sido clara desde el inicio, generando demoras y malestar en quienes esperan una confirmación para una consulta, por ejemplo, con un dentista determinado.

En el área de dermatología se mencionan experiencias puntuales con profesionales percibidos como poco cercanos o con escasa disposición al diálogo, lo que impacta en la percepción global del servicio. Estos testimonios ponen de relieve la importancia del trato humano y de la escucha activa más allá de la competencia técnica, un aspecto que también es clave cuando se trata de tratamientos odontológicos, ya que la ansiedad o el miedo del paciente requieren una actitud especialmente cuidadosa por parte del profesional.

También se registran quejas sobre el trato de personal de apoyo, como limpieza o auxiliares, señalando episodios de mala educación o poca tolerancia hacia el llanto de bebés y el movimiento propio de un consultorio pediátrico concurrido. Cuando estas situaciones se suman a una sala de espera llena o a demoras en la atención, la experiencia puede resultar tensa, incluso si el contacto con el médico o el odontólogo termina siendo correcto. Este contraste entre calidad médica y trato de ciertos miembros del equipo es uno de los puntos de mejora más mencionados por los usuarios.

Infraestructura, salas de espera y accesibilidad

Centro Pediátrico y de la Familia ha realizado reformas en su recepción y salas de espera, con espacios renovados que buscan ser más cómodos para niños y adultos. La infraestructura incluye accesos adaptados, lo que facilita el ingreso de cochecitos, personas mayores y pacientes con movilidad reducida, algo que resulta importante en un centro al que acuden familias numerosas y niños pequeños con frecuencia.

En las salas de espera, el flujo de personas puede variar según la franja horaria y la cantidad de especialidades que atienden en simultáneo. Si bien el entorno físico renovado mejora la percepción general del lugar, la experiencia final depende en buena medida de la puntualidad de los turnos, del trato del personal administrativo y de la capacidad del centro para organizar la demanda de especialidades médicas y de odontología en horas de alta concurrencia.

Para las familias que priorizan un entorno adaptado a la atención pediátrica, el hecho de contar con recepción y salas orientadas a la comodidad de los niños es un punto a favor. Sin embargo, las reseñas muestran que todavía hay margen para mejorar la convivencia en estos espacios, especialmente en lo referido a la actitud de ciertos miembros del personal frente a situaciones habituales como el llanto de bebés o el consumo de agua en la sala de espera.

Atención integral y cuidados de la salud bucal

Uno de los aportes más valorables de un centro integral como este es la posibilidad de abordar la salud infantil de manera amplia, articulando pediatría, especialidades médicas y odontología. El equipo suele remarcar la relación entre una boca sana y el bienestar general, promoviendo controles periódicos y hábitos de higiene que comienzan desde la erupción de los primeros dientes, lo que ayuda a evitar caries tempranas y complicaciones futuras.

En la práctica, esto se traduce en derivaciones desde el pediatra al odontopediatra cuando se detectan signos de alteraciones en la mordida, dificultades para masticar o antecedentes de caries recurrentes. También se incentiva la visita preventiva al dentista aunque el niño no presente molestias, con el fin de identificar problemas en etapas iniciales y trabajar en la educación de los padres respecto a cepillado, uso de pastas fluoradas y controles periódicos.

Para los adultos, la misma lógica de prevención se aplica a chequeos odontológicos, limpiezas, tratamientos de restauración y seguimiento de encías, integrando estos cuidados a la atención general que brinda el centro. De esta forma, quienes se atienden por dolores de cabeza, trastornos digestivos u otras consultas médicas pueden recibir recomendaciones que incluyan la revisión de su estado dental, reconociendo el vínculo entre la salud oral y otros aspectos del bienestar físico.

¿Qué puede esperar un potencial paciente?

Quien se acerca por primera vez a Centro Pediátrico y de la Familia suele encontrar un espacio con décadas de trayectoria, variedad de especialidades y una estructura pensada para atender a toda la familia en un mismo lugar. Para muchos pacientes, esta combinación de experiencia, servicios múltiples y la posibilidad de atenderse con el mismo profesional durante años, incluyendo en el área de odontología, constituye un motivo de confianza y fidelidad.

Al mismo tiempo, las reseñas advierten que no todas las experiencias son homogéneas y que el trato puede variar según el profesional o el miembro del personal con el que se interactúe. Es recomendable que los futuros pacientes tengan en cuenta tanto los comentarios positivos sobre la dedicación de ciertos médicos y odontólogos, como las críticas relacionadas con la organización de turnos y el trato de algunos integrantes del equipo, para ajustar sus expectativas y, si es necesario, solicitar cambios de profesional dentro del propio centro.

En definitiva, Centro Pediátrico y de la Familia se presenta como una opción sólida para quienes buscan atención pediátrica y servicios de dentista en un entorno con larga historia y oferta multidisciplinaria. Los aspectos favorables se concentran en la calidad de varios de sus profesionales y en la amplitud de especialidades, mientras que los puntos débiles se encuentran en experiencias puntuales de mala atención administrativa o de ciertos médicos, así como en situaciones de desorganización con los turnos. Analizar estas fortalezas y debilidades permite a cada familia decidir si este es el lugar adecuado para llevar adelante los cuidados médicos y odontológicos de sus hijos y de los adultos del hogar.

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